Se calcula que 8 de cada 10 chicos que van a la escuela, tienen piojos.

Es importante que sepamos que tener piojos no implica no tener hábitos de higiene ni descuidar a nuestros chicos.

Un reciente estudio señala que con tan sólo 3 piojos hembras en la cabeza de un niño en cualquier aula escolar, puede contagiar al resto de sus compañeros de manera no rápida, sino rapidísima.

Esto conlleva a que tenemos que tomar medidas conjuntas con el resto de los padres del grado para que sea más fácil combatir la pediculosis.

Por ejemplo, proponer un día determinado para que todos los chicos puedan ser revisados en sus casas  y en tal caso tratados con peine fino y champú especial.

Los piojos no saltan pero eso no evita que al jugar o compartir gorros, hebillas, peines, colitas de pelo etc puedan contagiarse.

Quizás al leer este post te pase lo que me está pasando mientras escribo esto, me pique la cabeza. Algo inevitable cuando se habla de este tema…