Se habla mucho sobre las vacunas y ante este tema giran mitos absolutamente falsos. Vamos a referirnos a ellos.
Por un lado, un mito falso es afirmar que las vacunas traen efectos secundarios perjudiciales.
También no es correcto decir que no tiene sentido vacunarse de enfermedades prácticamente erradicadas, ya que puede haber menos casos pero no estar erradicadas del planeta.
Considerar que no habria que vacunarse contra enfermedades típicas de la infancia, tampoco es correcto ya que es desconocer las grandes secuelas y problemas que pueden traer ciertas enfermedades como el sarampión o la rubeola, por citar algunas, y lo necesario que es la vacunación de las mismas, para que el niño si padeciera alguna de ellas no tenga complicaciones.
Por otro lado, otro mito incorrecto es decir que no es bueno vacunar al niño de más de una vacuna a la vez, al contrario con un solo pinchazo prevenimos más y completamos más rapidamente el calendario de vacunación.
Al ser algo sencillo no deberiamos vacunarnos contra la gripe, absolutamente falso ya que la gripe puede traer grandes complicaciones, más aún a ciertos grupos de riesgo y por ende la vacuna es sumamente importante para prevenir consecuencias graves.