Durante tanto tiempo se afirmó que si tuviste una cesárea eso era sinónimo de seguir teniendo cesáreas en los próximos partos.

Sin embargo esa idea no es del todo real, ya que son muchos las mujeres que han tenido un bebé mediante cesárea y posteriormente han podido parir vaginalmente.

Cada caso es diferente y hay factores que inciden en que el obstetra tome una u otra decisión.

Por un lado se recomienda que hayan pasado mínimo 18 meses entre un parto y otro. Esto se debe al proceso de cicatrización, evitando la perforación uterina. El proceso de cicatrización es diferente entre una y otra mujer, depende desde si ha tenido diabetes gestacional, si ha tenido alguna infección, anemia etc.

Si no existen contraindicaciones es posible no volver a tener una cesárea pero eso sólo lo puede evaluar en cada paciente el obstetra que la atiende.