Nadie pone en duda de la importancia de saber nadar y sus beneficios.

 Por un lado como cualquier deporte es sin duda saludable su práctica. Favorece al desarrollo físico, fortalece los músculos, incrementa la capacidad respiratoria, reduce riesgo de enfermedades cardiovasculares, regula la circulación etc.

Si hablamos de los niños, es necesario que sepan nadar por un tema de seguridad para evitar accidentes.

Debemos asegurarnos que la pileta en la que naden nuestros niños sea un lugar sobretodo higiénico y que cumpla con los requisitos de seguridad y sanitarios necesarios.

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